Me tapas las vistas.

Si ayer no estuviste;
No quieras estar hoy.
Si lo supiste,
Y, aun así, te fuiste;
Deberías empezar a pensar
En cuánto (me) perdiste.
No me sirve de nada
Que aparezcas en el ultimo tren
Cuando me tiré a las vías
Tantas madrugadas,
Esperando(te).
Aun recuerdo el frío de los railes
Acariciando mis mejillas
Cortándome la espalda,
Siendo agujas en mi sien.
Lo siento.
Ese ni entrar, ni salir
ya no me sirve de nada.
O estás o no estás,
Pero no te quedes en el umbral,
Que me tapas las vistas.
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TÚ vol. II

Tú diciéndome tonterías
Y yo riéndome de
Tu estúpida forma
De reírte de mí.

Tú diciéndome
“que mona”.
Y yo “Sí,
Pero de la jungla.”
Que haría de tu cama
Mi sabana
Y rugiría cual leona
Al son de la Propuesta Indecente;
Calculando en tus lunares
La Matemática de la Carne;
Gimiendo en playback
La canción de Rayden.

Y ahora es cuando digo
Mil chorradas.
Digo esas mentiras que
No significan nada.
Demagogias inventadas;
Prefabricadas.
“Que no me gustas tanto”.
“Que no pasa nada”.
Ilusiones,
Más que ópticas
Auditivas,
Para ocultar mi frustración
Cuando te veo bailar al son
De otra canción.

 

mamás, MAMÁ

Son pesadas.
Preguntan lo mismo
Más de 100 veces,
Para luego olvidar
Las respuestas.
Nos llaman desordenadas,
Pavas, niñas mimadas.
Igual sí que lo somos;
Porque nos han dado
Tantos besos
Que podríamos abastecer
Toda una vida de San Valentines;
Tantos abrazos
Que iríamos abrigaditas
Para el resto de inviernos;
Nos han dicho tantos “te quiero”
Que ya nos da igual
si los demás deciden no hacerlo;
Nos han cuidado
En tantos resfriados
Que las gripes huyen
En escuchar sus nombres.
Porque no hay palabra
En el mundo que signifique más;
Que abarque más amor,
Más confianza,
más fuerza y más coraje,
Que el nombre que
Os pusimos al nacer.
Porque os queremos.
Porque TE QUIERO,
Ayer, hoy y siempre,
Gracias MAMÁ.

A mi princesa dormida.

A mi princesa dormida,
Que siente que la vida
Se le echa encima.
Hoy quiero que sepas
Que siempre hay una salida;
Que la batalla no estará perdida
Siempre que no te des por vencida.

A mi princesa dormida
De alma confundida,
Que hoy siente
Como la abraza la apatía.
No dejes que te apriete fuerte
O acabará por estrangularte,
Por hundirte, por matarte.

No hablo por hablar,
Yo una vez la dejé ganar,
No sabía que era fuerte,
Que la podía dejar atrás.

Vivimos en un mundo corrupto
Que nos hace pensar
Que no somos nadie
Si no nos ven brillar.

Pero, ¿sabes qué?
Que eso da igual,
Que eres especial;
Que tú eres tu propia estrella,
Que no necesitas a nadie
Para destacar,
Para poder volar.

Que eres única;
Edición limitada
A un solo ejemplar.
Quizás hoy no te sientes fuerte,
No te sientes capaz…
Pero quiero que sepas
Que eso no es debilidad.
Que los días grises,
Mientras sean pocos,
Están dentro de la regularidad.

Yo sé que hoy no la encuentras,
Que crees que no está.
Pero todos tenemos
Esa chispa interna,
Que nos da coraje para continuar.

Y soy muy consciente
Que es difícil, que no es algo
Que se logra en un día.

Y es que a veces no lo vemos.
A veces nos perdemos.
A veces pensamos
Que no lo merecemos.
Pero sí lo hacemos,
Porque somos buenos.

No en plan buena gente,
No en plan referente.
A veces pensamos
Que no llegaremos;
Que no damos la talla;
Que desfalleceremos.

No somos conscientes
De lo que valemos.
Y por miedo a perder,
Perdemos.

Sé de lo que hablo,
Porque lo he vivido,
Lo vivo; lucho contra ello.
Porque, a veces,
Yo también creo
Que no valgo,
Que no puedo,
Que no llego.

A veces siento
El peso del mundo entero
Aplastando mi cabeza
Contra el suelo.

A veces no hallo consuelo.
A veces no sé pasar mi duelo:
Me siento fea,
Tonta, estúpida,
Bajita, rellenita,
Demasiado poca cosa
Para ser bonita.
Y por un momento,
Creo que me hundo,
Creo que me muero.

Entonces lo recuerdo;
Que yo valgo,
Que yo puedo,
Que yo llego.
Que conseguiré
Lo que me proponga
Si me quiero.

Porque sí;
Yo valgo,
Yo puedo,
Yo llego.

Porque todo está en mi cabeza,
En tu cabeza.
Porque ser feliz
Es un estado mental.
Porque la tristeza
Es una cárcel letal.
Porque no podemos
Dejar al miedo ganar.

Quiérete. Ámate.
Siéntete libre.
Respira hondo.
No dejes de correr.

Levántate. Vístete.
Sal a comerte
El jodido mundo.
No dejes al monstruo vencer.

Respétate. Reúnete.
Rodéate de personas libres.
Deja lo tóxico,
Lo malo, lo oscuro;
Desecha la podredumbre.

No necesitas a nadie para saber que vales,
Que puedes, que llegas.
Yo sé que romperás tus cadenas,
Que quemarás tus condenas.
Cruzarás todas las fronteras;
Izarás diez mil banderas.
Harás y serás
Todo lo que quieras.

Quiérete,
Porque vales mucho.
Tú lo sabes.
Yo lo sé.
Y si, algún día,
Necesitas una voz amiga
Que te lo recuerde…

Ya sabes, llámame.

 
A mi niña dormida, que a veces no ve la salida.
A mi princesita que, a veces, olvida que es la más bonita.