N i ñ a D i n a m i t a .

Ya de pequeña 
Tenía la misma cara
De mala leche que ahora. 
Las mismas ansias 
De libertad,
El mismo espíritu de luchadora. 
De reina del ring,
De guerrera,
De infame vencedora.
Digamos que ya de pequeñita
Tenía esencia de niña dinamita,
En lugar de de niña bonita. 
Yo nunca fui un bombón,
yo era ya una  B O M B A,
en mayúsculas,
negrita y subrayado. 
Ya chillaba, me enfadaba,
Me reía,
Ya mordía. 
Ya me defendía
Ya me armaba de corage.
Ya sufría;
Y me levantaba,
Y me reconstruía. 
Ya tenía cara de mala,
De loca, de zorra en potencia,
De puta desobediencia. 
Ya tenia la mirada en llamas,
Los ojos incandescentes;
Incendiarios,
Valientes,
Tremendamente fuertes.
Me creían niño por el corte de pelo,
La tendencia suicida
De mona empedernida, 
De sherpa kamikaze, 
De bestia salvaje;
Las rodillas peladas
Por lo ruda y cafre. 
Digamos que me he hecho mayor,
Más alta y más grande,
Pero la esencia es la misma,
Innata, pertinaz,
Perenne, sempiterna.
Los cortes de pelo cambian,
Por suerte, las miradas nunca. 

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Desasosiego

Soy una bomba nuclear. 
Un barril de pólvora a punto de estallar. 
Respiro hondo.
Cuento hasta diez (mil).
Vuelvo a respirar.
Nada lo puede frenar ya.
Siento la decadencia,
La falta de paciencia,
La hambrienta imprudencia;
La vertiginosa demencia.
Demencia creciendo
Con cada paso que andan mis pies. 
Siento el fracaso respirándome 
En la nuca.
Siento el peso del mundo 
Aplastándome la sien. 
Siento mil agujas
Atravesándome la piel.
Mi piel de papel,
Mi sangre de tinta,
Mis agujas palabra.
Mis agujas silencio.
Mis agujas caréncia.
Mis agujas espejo.
Mis agujas lo intento,
Lo intento,
Pero nunca llego. 
La desesperación 
Del que se queda sin fuerzas
Y pierde la barca, la brújula y 
Ambos remos. 
El desasosiego del que 
Se arranca el corazón
Para sufrir menos luego. 

Tropezarás.

Tropezarás.
Te caerás.
Probablemente se reirán.
Llorarás.
No lo entenderás.
Te lamentarás.
Lo aceptarás.
Te harás fuerte.
Crecerás.
Te levantarás.
Mirarás atrás.
Respirarás.
Sonreirás.
Sonreirás y seguirás andando;
Tropezándote;
Cayéndote y,
Por su puesto,
Levantándote.
Porque la vida es eso;
Poner tiritas a rodillas peladas,
Betadine a heridas fruto del asfalto,
Vendajes a esguinces mentales y
Escayolas a corazones rotos.
Porque la vida es ver
A tus heridas cicatrizar
Para luego mostrar orgullosa
Tus cicatrices como si fueran
Tatuajes de mil historias
Que hoy decoran tu piel.
Sangre con complejo
De tinta;
Piel con ansias de papel.
Tus actos la pluma
Que te hace perder(te),
Que te hace vencer.

Ella.

Ella no creía en el amor.
No creía en los para siempres;
En las ataduras sin límite horario y temporal.
No creía en los finales felices,
Y mucho menos en cocinar perdices
Para su medio limón.
Ella no creía ser la mitad de un algo.
Ella no creía en ser una mitad.
Ella no era una mitad.
Ella era un todo;
Un todo en sí misma.
Era todo lo que sabía ser.
Era todo lo que era.
Era toda vida.
Era toda fuerza.
A veces parecía frágil,
Pero joder, que dura era.
Había matado más monstruos
Que besado príncipes.
Había domado más fieras
Que acariciado gatos mansos.
Y se había dado más hostias
De las que era capaz de contar.
Ella no creía en el amor.
Siendo justos,
Ella no creía en el amor con cadenas.
No creía en la condena.
Pero ella amaba;
Joder que si lo hacía.
Amaba con todo lo que ella era.

Vértigo.

Que curioso que lo mismo que me da vértigo,
Me rompa los miedos.

Que curioso que lo que me asusta,
Hoy me haga valiente.

Que curioso que dormir abrazada haya dejado de significar asfixia,
Desde que son tus brazos los que me rodean.
Que curioso que no me molesta
Tu respiración en mi oreja izquierda.
Que tu boca en la mía sea mi meta,
Que tus ojos sean mi Meca.

Que curioso encontrarte
Tan lejos de casa,
Para que te conviertas en casa. Que curioso que seas casa y hoguera.
Que curioso que seas hogar.
Que curioso que me hagas llorar,
Y que el 99% de las veces sea de felicidad.

Que curioso que todo cierre;
Yo siempre pensé que estaba rota,
Y tu encajas pedazos de mí como si fuera un puzzle de 4 piezas.

Sabes que nunca diré siempre,
Igual que nunca dire nunca.
Pero ojalá pueda jugar con tus rizos
Por un límite de tiempo indefinido e ilimitado.
Ojalá juegues con mi pelo hasta que se seque el mar.
Y yo te muerda la ceja derecha hasta que las ranas críen pelo.
Ojalá falten días en mi vida para decirte que te quiero.

Porqué sí mi amor,
T E Q U I E R O.

Porque abrir los ojos cada mañana, Y sentir tu boca en mi espalda
Es el pedacito del día que más anhelo.

Así que abrázame.
Abrázame mi amor.
Abrázame la vida,
Respirame en la oreja,
Bésame la nuca
Y juega con mi pelo
Que si estoy a tu lado,
Ya nada me da miedo.

D U D A

Vuelve.

Vuelve y te revuelve.

No es nuevo

Sentirlo de nuevo.

Igual te habías olvidado,

Te habías olvidado

De cómo recordarlo,

Y viene para que recuerdes

Que no puedes olvidarlo.

Siempre está ahí,

Igual siempre estará ahí.

Ahí, allí, aquí.

Lo recuerdas.

Lo recuerdas,

Pero no lo puto entiendes.

De hecho, nunca

Lo puto entendiste.

Incógnita no descifrada

Por mi parte cognitiva.

Infinita pregunta retórica,

Que ni retando a la prosa científica

Me osan responder.

Duda sin fin,

Que hace del fin

La duda.

D U D A.

La duda que es, sin duda,

El “por qué”.

El “por qué” que es,

Sin duda,

Mi jodida DUDA.

No te enamores de mí.

No te enamores de mí,
Juega todo lo que quieras conmigo.
Pero, sobre todo,
No te enamores de mí.

Eso fue lo que dije dos segundos
Antes de lamer tu piel;
De saborear la sal en tu boca;
Una fracción de segundo antes
De enloquecer,
De que tu mirada me volviera loca.

No te enamores de mí,
No, de ninguna forma.
Porque esto tiene bien clarita
La fecha de caducidad
En la parte interior del envoltorio.
Y yo no voy a dejar que lo nuestro
Florezca y se pudra en el fondo de la nevera
Por el abandono y olvido del que ya no ve.

Mi vida, lo nuestro expira
Cuando los motores arranquen y
El tren de aterrizaje se oculte dentro del avión.
Se acaba tan pronto y tan deprisa
Como ese avión tarde en despegar.
Tan pronto y tan deprisa
Como vaya a casa.
Tan pronto y tan deprisa
Como deje de ver tu cara.

Así que, amor,
No te enamores de mí,
Limítate a jugar conmigo.
Juguémo(no)s hasta que
Lo nuestro sea NADA.
Seamos TODO
Antes de desparecer;
Antes de dejarnos perecer.

Saboreemos la VELOCIDAD.
Dejemos que la adrenalina
Se coma las mariposas y
Matemos las que queden
A chupitos de ARSÉNICO
Y QUEROSENO.

Corrámo(no)s hasta
Quedarnos sin aire;
Hagámoslo hasta el colapse.
DERRAME cerebral por
Carencia de oxígeno sideral;
Desconexión neuronal.

Empalmémo(no)s
Hasta el cortocircuito.
Quememos todos los cables
Que conectan
Nuestra ciudad de CRISTAL,
Y veamos como arde
Hasta los cimientos.
Hasta que no quede
Ni una puta luz encendida;
Hasta que todo sean cenizas.

Comámo(no)s con hambre,
Sin hambre y con mucha
Mucha prisa.
Bebámo(no)s hasta
La embriagadez;
Hasta estar
Completamente ebrios;
Coma etílico por
El consumo masivo de ti.

Y es que no hay mejor manera de morir,
Que morir viviendo.
Prendámo(no)s hasta dar envidia
Al mismo fuego.
Mi salto de Fe esta noche,
Será dormir en tu pecho.

“Transcurre

El

Tiempo.”

Me despierto,
Me despierto y aún
Estás durmiendo.
Hueles a ti.
A ti y a mí;
Y a nuestro insomnio
De noches en las que
Todo lo que se oye
Es nuestro sonoro SILENCIO.
Nuestro pacto SECRETO.
Nuestro NOSOTROS.
Nuestro nosotros
Siendo INFIERNO.
Siendo tsunami, huracán
Y desastre nuclear.
El índice de mortalidad
Creciendo en vertical.
Trampolín LETAL.

Entonces me pierdo.
Me pierdo en el azul cielo
De tus ojos ahora abiertos.
De tus ojos que ahora son CASA,
Que ahora son ESPEJO.
Y entonces me doy cuenta
De lo jodidos que estamos,
De lo jodida que estoy.
Y lo único que mi boca
Es capaz de pronunciar
En ese momento

Es

Un

puto

y

aterrador.

TE QUIERO.

Me tapas las vistas.

Si ayer no estuviste;
No quieras estar hoy.
Si lo supiste,
Y, aun así, te fuiste;
Deberías empezar a pensar
En cuánto (me) perdiste.
No me sirve de nada
Que aparezcas en el ultimo tren
Cuando me tiré a las vías
Tantas madrugadas,
Esperando(te).
Aun recuerdo el frío de los railes
Acariciando mis mejillas
Cortándome la espalda,
Siendo agujas en mi sien.
Lo siento.
Ese ni entrar, ni salir
ya no me sirve de nada.
O estás o no estás,
Pero no te quedes en el umbral,
Que me tapas las vistas.

HARTA

Estoy harta.
Harta de vuestras putas expectativas;
De vuestra opinión sobre mi vida.
Harta de enseñar la parte positiva;
La que no llora, la que no grita;
La de princesita,
Ignorante ratoncita hipócrita.
Harta de vivir según vuestras normas
De aceptar vuestros comentarios
“Sin ánimo de ofender”
Pero, a ver…
¿Quienes os pensáis que sois
Para venir a joder(me).

Prefiero ser zorra libre
A santa entre barrotes;
Cárcel de mármol y cristal,
Condena de tanto renombre.
Yo nunca fui de cantar salmos
Y rezar rosarios;
Fui más de cantar Marea y Extremoduro
A grito “pelao” en cualquier bar
Siendo explícita en pronunciar cada letra
Convirtiendo en lascivas palabras
Explícitamente malsonantes
Saliendo de entre unos labios con demasiado carmín,
Eso sí, siempre granate.

Nunca fui de pedir perdón
Y anhelar penitencia,
No tengo paciencia.
Sin embargo quizás no negaría
Que hay magia en cada azote,
Yo siempre fui de mordiscos y cardenales,
Pero eso ya, lo siento,
No es de vuestra incumbencia.

Quedaos con la decencia.
Yo nadaré en mi decadencia,
Mi indecencia,
Mi imprudencia…

Que

          os

                   den.
Que os den a vosotros y
                                             a         vuestras         (putas)           creencias.

TE AMÉ

Te amé,
Pero no lo suficiente.
Me amé más a mí;
Me costó asumirlo
Y, más aún,
Ser valiente.
Pero lo conseguí.
Me alejé de ti,
Ergo te dejé ir.
Hipócrita.
En realidad,
Me deshice de ti.
Huí.

Me siento una zorra en decirlo en voz alta
“No eras suficientre para mí”.
Estoy mejor sin ti.
Frenabas esa parte de mí
Que se vuelve loca por saltar
De acantilados y rascacielos. 

Te escribo porque ayer te vi,
Aunque más que escribirte,
Escribo sobre ti.
Miento.
Escribo sobre mí.
Sobre el hecho de que te vi.
De que no sentí (NADA),
Al fin. 


Me dejaste vacía,
Te llevaste todo lo bueno,
Me robaste mi piedra filosofal
Y te la fumaste en dos caladas,
Con otra en mi cama,
Mientras repiqueteaban
Las guirnaldas y flores que
Tanto abundan en mis decoraciones.
Porque allí dónde ríes con otra,
Dónde te ríes de mí,
Está mi firma grabada a fuego.

Pero por fin no sentí.
No hay amor.
No hablo del de pareja,
Ese amor lo maté yo
Como quien mata el cigarro
Mientras otro mata el tiempo.
Hablo del amor de quien te conoce,
Te cuida y te lame las heridas.
Ese lo mataste tú.
Lo ahorcaste
Con tu soga de mil y una mentiras
Mientras él se debatía y crecía 5 centímetros
Antes de exhalar su último aliento.

Ni siquiera sentí celos,
Esos que te has empeñado en
Convertir en rumores,
Para distraer al resto
De quién era el malo
Y quién el honesto. 

Igual sí siento un rencor constructivo
más amargo que profundo
De haberte visto pisotear
Cualquier abismo de nostalgia
De tantas noches en vigía
Bajo las mantas en mi sofá,
En mi cuarto,
En mi cama,
En el suelo. 

En mi cielo.

No puedo evitarlo.
Ya no te odio,
Tampoco te quiero.

Suelo ser un alienígena
Pero caigo ante la debilidad humana
De sentir ira y rabia acumulada
Y soltarlas como si fueran lobos hambrientos,
Sedientos de tanta lágrima inválida y paralítica.
Demasiado llanto defectuoso;
Fruto de un dolor irracional
Por culpa de un cabrón
Ególatra y cobarde.
Menudo farsante,
Buen hombre de imitación barata.
¿He dicho buen hombre?
Niño. Crío.
Niñato.
Bebé ingrato.

Te diría que queda el recuerdo,
Que a ratos te pasas por mi mente
Siendo bálsamo.
Consuelo de lo que vivimos,
De lo que viví,
De lo que viviste.
Pero en realidad lo que queda
Es la indiferencia
Del que pasa por la vida
Dejándote una huella
Una cicatriz eterna
Una herida estoica 
Veterano de guerra
.

Solo queda admitir,
Que pese a la venda,
A los esfuerzos desmesurados
Y las ilusiones ciegas,
Siempre supimos que
La batalla estaba perdida.
Ni yo era tu soldado
Ni tú mi princesa dormida.
Siempre fui una fugitiva lasciva
De mirada confundida
Que prefería naufragar en la vida
Antes que usar un bote salvavidas.

No te quise como salida de emergencia.
Tú querías una madre,
Y yo no tengo paciencia.
Yo solté tu cuerda,
Pero te di la mano para que no cayeras;
Y tú cortaste mi brazo,
Me sacaste el corazón y el alma
A base de hurgar en mi pecho
Con una cucharilla de café
,
Y lo tiraste a la hoguera.
Porque yo siempre fui la bruja y,
Dejar de quererte
,
mi condena.