Tropezarás.

Tropezarás.
Te caerás.
Probablemente se reirán.
Llorarás.
No lo entenderás.
Te lamentarás.
Lo aceptarás.
Te harás fuerte.
Crecerás.
Te levantarás.
Mirarás atrás.
Respirarás.
Sonreirás.
Sonreirás y seguirás andando;
Tropezándote;
Cayéndote y,
Por su puesto,
Levantándote.
Porque la vida es eso;
Poner tiritas a rodillas peladas,
Betadine a heridas fruto del asfalto,
Vendajes a esguinces mentales y
Escayolas a corazones rotos.
Porque la vida es ver
A tus heridas cicatrizar
Para luego mostrar orgullosa
Tus cicatrices como si fueran
Tatuajes de mil historias
Que hoy decoran tu piel.
Sangre con complejo
De tinta;
Piel con ansias de papel.
Tus actos la pluma
Que te hace perder(te),
Que te hace vencer.

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Tres preguntas.

Siempre tiendo a preguntarme
Lo mismo una y otra vez,
Las mismas tres estúpidas preguntas en bucle, 
Como quien tiene una playlist en reproducción continua en Spotify. ¿Cómo se deja de tener miedo? ¿Cómo se es valiente?
¿Cómo se evita caer?
He desperdiciado 
Tantos segundos de mi vida 
Concentrada en solucionar lo “isolucionable”;
Tantos segundos de mi vida 
Temiendo el miedo al mismo miedo; 
Buscando atajos y salidas rápidas 
Al sufrimiento; 
Esquivando los baches 
Para evitar caer. 
Cuando lo que debería haber hecho 
Es tirarme en todos de cabeza, 
Hacerme brechas. 
Porque al miedo 
No se le esquiva, 
Se le abraza. 
Se le abraza 
Hasta que se mezcla con tu aroma
Y se convierte en tu segunda piel, 
Haciéndote más fuerte
De cara al siguiente. 
Porque, al fin y al cabo, 
Nadie sabe qué cojones es ser valiente, 
Y nadie tiene ni puta idea 
De cómo serlo. 
Así que agarra tus treinta y siete 
Capas de miedos, 
Cóselas y tírate al vacío. 
Porque las caídas 
No dan tanto miedo 
Cuándo tienes alas. 
Cuando te conviertes 
En un jodido globo aerostático
De risas después de errores, 
De parches después de rotos, 
De zurcidos después de descosidos, 
De ruidos, 
De sonidos, 
De gemidos…
Porque todos tenemos miedo,
Todos SOMOS valientes,
Y todos somos MÁS FUERTES 
Gracias a esa preciosa y durísima caída. 
Así que siente miedo, 
Olvídate de ser valiente y 
CAÉTE.

Alérgica. 

Yo yo soy alérgica.
Alérgica a las colas
Y a las esperas interminables.
Alérgica a la tentación palpable;
A vivir pegada al cable.

Alérgica a la gente
Demasiado amable.
Alérgica edificar en
Zonas no edificables.

Soy alérgica a la gente borde;
A esos que te devuelven
Cortes y puñaladas
Cuando tú les dedicas sonrisas.

Alérgica a la gente con
Demasiadas prisas,
Que no disfruta del paisaje,
Que se la suda el viaje.
Me da mucho coraje
Pagar en cada peaje,
Sólo para pagar el traje
A todos los chorizos
De este jodido
Planeta salvaje.

Soy alérgica a los anormales
Que ven la vida a través
De un único cristal.
Siempre desde el mismo prisma.

Amigo.
Si no giras el calidoscopio,
No disfrutarás de
Todos los colores;
De las combinaciones;
De las sensaciones;
De la música;
De las danzas;
De las emociones.

Alérgica a fruncir el ceño.
Tengo como meta que
Todas mis arrugas sean de
Reír a carcajadas,
No de vivir cabreada.

Alérgica a la gente
Que no sabe nada.
Fan de los besos de vaca;
De lamer en la piel la sal;
De tu salto mortal;
De ese sexo tan letal.

Alérgica a chupar metal;
A vivir a medias;
A buscar esa supuesta otra mitad. ¿Hola?
Yo soy la unidad.


¿A quién se le ocurrió decir
Que estoy sin completar?
¿Que tú también lo estás?
Muy gilipollas fue
El que justificó no ser
Completamente feliz
Por no tener a alguien a quien
Encadenar(se).

A él también soy alérgica.

¿Y a ti?

Porque ella estaba loca.

Porque ella estaba loca…
Reía como los valientes.
Con la risa histérica
De un kamikaze
A punto de estrellarse
Con un avión enemigo.

Con la risa despreocupada
De un niño bajo las cosquillas de alguien,
Que aun sin ser su padre,
Se le parece mucho
Y aún no se ha ido.

Con la risa nostálgica
De aquel que ha vivido más
De lo que lo han hecho los demás,
Perdiendo más de lo que nadie
hubo jamás perdido.
Ella reía.

Reía y lo inundaba todo
Con sus carcajadas insonoras
Y sus silencios a pleno pulmón.
No creía en cuentos,
Dramas, ni historias;
Rechazaba esas falacias defectuosas
Que otros creen a pies juntillas.

Reía como una chiquilla
Sin más intención
Que la de achicar agua y
Coser las velas de su velero;
Respirando fuerte para
Llenar de aire sus velas
Echas jirones por el trajín de sus batallas.

No podía permitirse hundirse
Por nadie ni por nada;
A pesar de los vendavales y de las heladas.

No poseía más espada que su sonrisa,
Ni más sonrisa que su espada.
Así que reía.

Reía porque si lloraba
El mundo se haría mar,
Y aunque acostumbrada
A los naufragios y
a vivir a la deriva
Aún no había aprendido a remar.
A navegar.

Ella solo sabía naufragar.

Te rompes, te rompen.

Y la vida te da el golpe de gracia,
el que te tira del caballo,
el que te saca de la ignorancia.

Y dices la vida porque
porque no puedes decir el karma.
porque has sido tonta, estúpida,
ingenua, cría…
Porque has sido gilipollas.
Porque te lo creíste.

Creíste que tú,
tú que quieres para toda la vida,
ibas a recibir tanto como das.

Y entonces te hieren;
queriendo o sin querer,
pero sabiéndolo,
te hieren.
Te clavan la flecha,
y se ofenden.

Y entonces sientes que te hundes,
te paralizas, te mueres.
Y los brazos que ayer eran tu casa,
se desvanecen;
porque la elección implícita
que nadie osa pronunciar,
no te pertenece.

Porque lo dejaste todo
por quién no lo merece;
y derramas lágrimas
por quién de ellas carece.

Porque luchaste contra todo y todos.
Porque incluso cuando se acabó;
seguiste remando, seguiste peleando
para mantener la luz encendida.

Tantas fuerzas de flaqueza
para evitar el apagón,
¿para qué?
Para nada.

Para que la única persona
en este loco mundo
que tiene el poder para
destruirte, sin remordimientos,
lo haga.
Y te rompes.
Te rompes y deseas romperlo todo;
acabar con la dicha ajena a tu paso.

Y te sientes estafado, timado, engañado…
falacia defectuosa la que te han dado.
Más bien, te han jodido.

Y no puedes hacer nada,
decir nada, gritar nada,
esperar nada…
Porque quizás fuiste,
pero ya no eres;
no eres nadie,
ya no importas,
no eres nada.
Solo esperas.

Esperas que el tiempo lo cure todo;
que el karma se manifieste
y patee en el culo a tu suerte;
que todo te sea indiferente;
volver a ser valiente;
que el dolor no te haga dejar de ser fuerte.

Esperas volver.
Volver a ser la de las fotos de antes de ayer;
volver a creer.

En algún momento dejarás de caer,
de ceder; de comerte muros que se ven.

O puede que no,
que esa sea la magia de la vida,
darte de hostias y curártelas después.

 

Adiós amor, se feliz, baila y ríe, enamórate.
Porque aunque te odie,aunque ya nada te importe,
yo siempre estaré; porque los patos,
aunque vivan en estanques,
nunca dejan de querer.

A mi princesa dormida.

A mi princesa dormida,
Que siente que la vida
Se le echa encima.
Hoy quiero que sepas
Que siempre hay una salida;
Que la batalla no estará perdida
Siempre que no te des por vencida.

A mi princesa dormida
De alma confundida,
Que hoy siente
Como la abraza la apatía.
No dejes que te apriete fuerte
O acabará por estrangularte,
Por hundirte, por matarte.

No hablo por hablar,
Yo una vez la dejé ganar,
No sabía que era fuerte,
Que la podía dejar atrás.

Vivimos en un mundo corrupto
Que nos hace pensar
Que no somos nadie
Si no nos ven brillar.

Pero, ¿sabes qué?
Que eso da igual,
Que eres especial;
Que tú eres tu propia estrella,
Que no necesitas a nadie
Para destacar,
Para poder volar.

Que eres única;
Edición limitada
A un solo ejemplar.
Quizás hoy no te sientes fuerte,
No te sientes capaz…
Pero quiero que sepas
Que eso no es debilidad.
Que los días grises,
Mientras sean pocos,
Están dentro de la regularidad.

Yo sé que hoy no la encuentras,
Que crees que no está.
Pero todos tenemos
Esa chispa interna,
Que nos da coraje para continuar.

Y soy muy consciente
Que es difícil, que no es algo
Que se logra en un día.

Y es que a veces no lo vemos.
A veces nos perdemos.
A veces pensamos
Que no lo merecemos.
Pero sí lo hacemos,
Porque somos buenos.

No en plan buena gente,
No en plan referente.
A veces pensamos
Que no llegaremos;
Que no damos la talla;
Que desfalleceremos.

No somos conscientes
De lo que valemos.
Y por miedo a perder,
Perdemos.

Sé de lo que hablo,
Porque lo he vivido,
Lo vivo; lucho contra ello.
Porque, a veces,
Yo también creo
Que no valgo,
Que no puedo,
Que no llego.

A veces siento
El peso del mundo entero
Aplastando mi cabeza
Contra el suelo.

A veces no hallo consuelo.
A veces no sé pasar mi duelo:
Me siento fea,
Tonta, estúpida,
Bajita, rellenita,
Demasiado poca cosa
Para ser bonita.
Y por un momento,
Creo que me hundo,
Creo que me muero.

Entonces lo recuerdo;
Que yo valgo,
Que yo puedo,
Que yo llego.
Que conseguiré
Lo que me proponga
Si me quiero.

Porque sí;
Yo valgo,
Yo puedo,
Yo llego.

Porque todo está en mi cabeza,
En tu cabeza.
Porque ser feliz
Es un estado mental.
Porque la tristeza
Es una cárcel letal.
Porque no podemos
Dejar al miedo ganar.

Quiérete. Ámate.
Siéntete libre.
Respira hondo.
No dejes de correr.

Levántate. Vístete.
Sal a comerte
El jodido mundo.
No dejes al monstruo vencer.

Respétate. Reúnete.
Rodéate de personas libres.
Deja lo tóxico,
Lo malo, lo oscuro;
Desecha la podredumbre.

No necesitas a nadie para saber que vales,
Que puedes, que llegas.
Yo sé que romperás tus cadenas,
Que quemarás tus condenas.
Cruzarás todas las fronteras;
Izarás diez mil banderas.
Harás y serás
Todo lo que quieras.

Quiérete,
Porque vales mucho.
Tú lo sabes.
Yo lo sé.
Y si, algún día,
Necesitas una voz amiga
Que te lo recuerde…

Ya sabes, llámame.

 
A mi niña dormida, que a veces no ve la salida.
A mi princesita que, a veces, olvida que es la más bonita.